
Consumo eléctrico · Church Energy
Qué es lo que más luz gasta en un restaurante
El frío suma 35–80 kWh al día porque no se apaga nunca; la cocción eléctrica, 50–90 kWh en una jornada de dos servicios. Abajo tienes el orden completo por familias, el consumo de 18 equipos con su coste al mes y una calculadora para el equipo que quieras.
Actualizado: septiembre de 2026 · Revisado por el equipo de estudios energéticos de Church Energy
En un restaurante, el equipamiento de frío es lo que más electricidad consume a lo largo del día: cámaras, armarios refrigerados, botelleros y máquina de hielo suman entre 35 y 80 kWh diarios en un local medio porque funcionan las 24 horas. Durante las horas de servicio, en cambio, el primer consumidor es la cocción si la cocina es eléctrica: horno mixto, plancha, freidora e inducción suman entre 50 y 90 kWh en un día de dos servicios. Detrás van el lavado y el agua caliente (25–45 kWh), la climatización de la sala en verano (20–30 kWh al día en un comedor de 100 m²), la extracción (11–22 kWh) y la iluminación (14–22 kWh con LED). El orden cambia según el tipo de cocina y la estación; las cifras de este artículo se calculan equipo a equipo con el método declarado bajo cada tabla.
Datos clave
Una cámara frigorífica de conservación de 5–15 m³ consume entre 8 y 20 kWh al día; una de congelación, entre 15 y 40 kWh al día.
Un horno mixto de 6–10 bandejas tiene una potencia nominal de 6–10 kW y consume entre 15 y 36 kWh en una jornada de dos servicios, porque el termostato lo mantiene encendido solo el 40–60 % del tiempo.
Un lavavajillas industrial de cúpula consume entre 0,25 y 0,45 kWh por ciclo de lavado, más 1–1,5 kWh para calentar la cuba al arrancar.
Un restaurante cerrado sigue consumiendo entre el 20 % y el 30 % de un día abierto: es el frío, el termo, la cafetera en reposo y los equipos en standby.
Qué es lo que más luz gasta en un restaurante, por orden
El ranking depende de si se mide un día completo o solo las horas de servicio, y de si la cocina es eléctrica o de gas. Con esas dos aclaraciones, el orden en un restaurante medio (80 plazas, cocina eléctrica, comedor climatizado, 4.800 kWh al mes) es este:
Ver la tabla completa del rankingabrir
| # | Familia de equipos | kWh al día (restaurante medio) | Por qué pesa tanto |
|---|---|---|---|
| 1 | Cocción eléctrica (horno, plancha, freidora, inducción) | 50–90 | Potencias altas (5–10 kW por equipo) durante 5–6 horas de servicio |
| 2 | Frío (cámaras, armarios, botellero, hielo) | 35–80 | Potencias bajas pero 24 horas al día, 365 días al año |
| 3 | Lavado y agua caliente (lavavajillas, lavavasos, termo) | 25–45 | Calentar agua es lo más caro que hace la electricidad |
| 4 | Climatización de sala | 20–30 en verano; 5–15 en entretiempo | Comedor de 100 m² con la cocina generando calor al lado |
| 5 | Extracción y campana | 11–22 | Motor de 1–2 kW a plena potencia durante 10 horas |
| 6 | Iluminación | 14–22 con LED; 40–60 con halógenas | 12 horas encendida; es el bloque más fácil de reducir |
| 7 | Cafetera, TPV, música, pantallas | 10–20 | La cafetera en reposo consume casi tanto como haciendo café |
Método: suma de los kWh por equipo de la tabla del apartado 3 para la dotación típica de un restaurante medio (dos cámaras, dos armarios, un botellero, una máquina de hielo, horno mixto, plancha, freidora, dos fuegos de inducción, lavavajillas de cúpula, lavavasos, termo de 200 L, campana de 3 m, climatización de 100 m², iluminación LED de 150 m², cafetera de dos grupos). El total, 170–300 kWh al día, encaja con los 185 kWh diarios del escenario medio de cuánto gasta de luz un restaurante. Con cocina de gas, la cocción desaparece de la lista eléctrica y el frío pasa a ser el primero.
Dos matices que cambian el ranking en locales concretos. En un restaurante con cocina de gas, el frío es el primer consumidor sin discusión, y el segundo suele ser el lavado con el agua caliente. En un restaurante con terraza climatizada o en el litoral mediterráneo, la climatización sube al segundo puesto de junio a septiembre. Lo que no cambia nunca es que el frío es el consumo de base: el que sigue ahí a las cuatro de la mañana y en el mes de vacaciones.
El frío es la línea que nunca baja. La cocción, el lavado y la extracción son los dos picos de servicio.
Esquema orientativo del reparto horario descrito en el artículo; no es una curva medida.
Potencia nominal y consumo real: cómo se calculan las cifras
Un equipo de 10 kW de potencia nominal no consume 10 kWh cada hora que está encendido, salvo que trabaje a plena potencia de forma continua. Un horno mixto de 10 kW con el termostato regulando consume entre 4 y 6 kWh por hora de servicio, porque las resistencias solo están activas el 40–60 % del tiempo. El consumo real de un equipo es potencia nominal × factor de uso × horas de funcionamiento, y el factor de uso es lo que ninguna ficha técnica indica.
Esta es la razón por la que las cifras que circulan sobre "qué consume más en un restaurante" son tan dispares. Unas fuentes suman potencias nominales (y concluyen que la cocina es "hasta el 60 %" del consumo), otras aplican porcentajes de un tipo de local a todos los demás, y ninguna declara qué restaurante, qué equipos ni qué horario hay detrás del porcentaje.
Comparadas, dan al frío entre el 20 % y el 40 %, a la cocción entre el 15 % y el 60 % y a la climatización entre el 20 % y el 40 %.
No es que alguna esté equivocada: es que están midiendo cosas distintas sin decirlo.
En este artículo cada cifra se construye igual:
Si tu equipo, tus horas o tu precio son otros, el apartado 10 explica cómo rehacer el cálculo en un minuto.
Tabla de consumo por equipo: kW, kWh al día y coste al mes
Método: potencias nominales de fichas de fabricante para el tamaño indicado; factores de uso típicos de cada tipo de equipo en servicio; jornada de dos servicios; 26 días de apertura al mes; 0,17 €/kWh sin impuestos (sustituir por el precio del contrato; con impuestos, multiplicar por 1,27). El consumo de una cámara depende del volumen, la temperatura de consigna, las aperturas y el estado de juntas y condensador, por lo que su rango es el más ancho de la tabla. Los equipos son profesionales; los electrodomésticos domésticos consumen entre 3 y 10 veces menos y no sirven de referencia.
Cámaras y armarios frigoríficos
Una cámara frigorífica de conservación de 5–15 m³ a 0–4 °C consume entre 8 y 20 kWh al día; una cámara de congelación del mismo volumen a −18/−22 °C, entre 15 y 40 kWh al día. Un armario refrigerado profesional GN 2/1 de 600–700 litros consume entre 2 y 4 kWh al día, y su versión congeladora entre 4 y 8. El frío es el único bloque que consume igual con el restaurante abierto o cerrado.
El compresor de una cámara no funciona de forma continua: arranca cuando la temperatura interior sube por encima de la consigna y para cuando la alcanza.
En una cámara bien mantenida, con pocas aperturas, el compresor está en marcha entre el 35 % y el 55 % del tiempo.
Todo lo que le haga trabajar más sube el consumo, y las causas más frecuentes están cuantificadas por los técnicos de mantenimiento:
Cómo saber si tu cámara tiene un problema: una cámara de conservación que consume más de 20 kWh al día, o una de congelación que supera los 40, tiene casi seguro uno de esos cuatro problemas.
Sobre el consumo por metro cúbico, las fuentes públicas se contradicen hasta en un factor de veinte (de 0,15 a 6 kWh por m³ y día para el mismo tipo de cámara), así que no lo uses como referencia; usa el consumo diario de la cámara completa y compáralo con el rango anterior.
Los armarios refrigerados profesionales llevan etiqueta energética europea desde 2016 (Reglamento (UE) 2015/1094) con el consumo anual en kWh: es el único dato de consumo real por equipo que puedes leer sin medir nada, y equivale a 800–1.500 kWh al año en un armario GN 2/1 de clase media.
La máquina de hielo merece mención aparte porque suele olvidarse: una máquina de cubitos de 50 kg al día con condensación por aire consume entre 0,12 y 0,18 kWh por kilo de hielo, es decir, 5–8 kWh al día si produce a plena capacidad, y sube en verano porque el agua de entrada y el aire están más calientes.
Hornos, planchas, freidoras e inducción
Un horno mixto de 6–10 bandejas GN 1/1 tiene entre 6 y 10 kW de potencia nominal y consume entre 15 y 36 kWh en una jornada de dos servicios. Un horno de convección pequeño, entre 3 y 6,5 kW; un horno de panadería o de pizza, entre 8 y 12 kW; un horno de 10 bandejas para pastelería, unos 17,5 kW. La plancha eléctrica de 80 cm consume 15–20 kWh al día, la freidora de una cuba 10–12 y dos fuegos de inducción 10–20.
Los equipos de cocción son los de mayor potencia nominal del restaurante, pero su factor de uso es el más variable. Un horno se precalienta a plena potencia (10–15 minutos a 10 kW son 2–2,5 kWh) y después regula por termostato; una plancha mantiene temperatura entre pedidos con las resistencias activas la mitad del tiempo; una freidora consume sobre todo al recuperar temperatura tras cada carga. Por eso la cifra útil no es la potencia de la placa de características sino el kWh por servicio, y por eso dos cocinas con la misma potencia instalada pueden consumir el doble una que otra según los hábitos de precalentamiento y apagado entre servicios.
Entre tecnologías eléctricas, la inducción consume menos que la vitrocerámica y esta menos que las resistencias blindadas para el mismo trabajo, porque la inducción transfiere al recipiente en torno al 85–90 % de la energía frente al 55–65 % de las placas radiantes, y no gasta nada cuando no hay recipiente encima. Frente al gas, la comparación cambia de unidad: una cocina de gas traslada la cocción a la factura de gas y deja la eléctrica en frío, lavado, extracción y climatización; por eso en un restaurante con cocina de gas el frío es el primer consumidor eléctrico y en uno con cocina eléctrica lo es la cocción durante el servicio.
Lavavajillas y lavavasos industriales
Un lavavajillas industrial de cúpula con cesta de 50×50 cm y calderín consume entre 0,25 y 0,45 kWh por ciclo de lavado, más 1–1,5 kWh para calentar la cuba de 20–25 litros al arrancar. En un restaurante medio con 150 ciclos al día, son 12–18 kWh diarios. Un lavavasos de cesta 40×40 consume entre 0,15 y 0,25 kWh por ciclo y 4–6 kWh al día.
Casi toda esa energía es agua caliente. El calderín calienta 2,5–3 litros por ciclo de 55 °C a 85 °C para el aclarado higiénico, lo que exige 0,10–0,12 kWh de energía útil, y la cuba mantiene 20–25 litros a 55–60 °C durante todo el servicio; el resto del consumo por ciclo son la bomba de lavado (0,7–1 kW durante 60–120 segundos) y las pérdidas de calor de la máquina. Por eso un lavavajillas conectado a agua precalentada por el termo consume menos electricidad en la propia máquina, aunque el consumo se desplaza al termo, y por eso un lavavajillas que se deja encendido dos horas después del servicio sigue consumiendo 0,5–1 kWh por hora solo para mantener la cuba caliente.
La potencia nominal de estos equipos (6–9 kW en un cúpula, porque calderín, cuba y bomba pueden coincidir) importa más para la potencia contratada que para el consumo: es una de las cargas que provocan picos de demanda cuando arranca a la vez que el horno y las cámaras, lo que explicamos en qué potencia eléctrica necesita un restaurante.
Campana y extracción industrial
Una campana industrial de cocina con motor de extracción consume entre 11 y 22 kWh al día si el motor tiene 1,1–2,2 kW y funciona a plena velocidad durante 10 horas. Las campanas profesionales pequeñas llevan motores de 0,3–1 kW; las de cocinas de restaurante de 3–4 metros con extracción a cubierta, de 1,1 a 3 kW. Las cifras de 100–200 W que circulan corresponden a campanas domésticas.
La extracción es el equipo con el factor de uso más alto de la cocina, porque se enciende al empezar la preparación y se apaga al terminar la limpieza, casi siempre a velocidad máxima. Es también donde el consumo responde de forma más drástica a la velocidad: por las leyes de afinidad de los ventiladores, reducir el caudal un 20 % reduce la potencia absorbida cerca de un 50 %. Un variador de frecuencia o una campana con motor de velocidad regulada, funcionando a media velocidad fuera de las horas punta de cocción, recorta el consumo de extracción entre un 30 % y un 50 %; qué medidas aplicar y en qué orden lo tratamos en cómo ahorrar electricidad en un restaurante.
−20 % de caudal ≈ −50 % de potencia absorbida. Es la relación que hace de la extracción el ahorro más barato de la cocina.
Climatización de la sala
Climatizar un comedor de 100 m² en verano consume entre 20 y 30 kWh al día: un restaurante necesita 120–150 W de potencia frigorífica por m² por la carga de personas y el calor de cocina, es decir, 12–15 kW frigoríficos, que un equipo con EER 3 convierte en 4–5 kW eléctricos funcionando el 50–60 % de las 10 horas de apertura. En entretiempo el consumo baja a 5–15 kWh al día, y en invierno depende de si la calefacción es eléctrica (bomba de calor) o de otra fuente.
El error habitual es dimensionar la climatización de un restaurante como la de una oficina, a 80–100 W/m², y compensar después con consignas más bajas y más horas de funcionamiento. La carga térmica de un comedor tiene tres componentes que una oficina no tiene: las personas (unos 100 W por comensal sentado comiendo), la comida caliente y, sobre todo, la cocina, que si no está aislada térmicamente de la sala puede añadir varios kW de carga. Por eso el consumo de climatización de dos restaurantes de la misma superficie puede diferir en el doble según cómo esté separada la cocina y cómo funcione la extracción, que además de humos se lleva aire climatizado que hay que reponer.
El Reglamento de Instalaciones Térmicas en los Edificios fija para locales de pública concurrencia consignas de referencia de 26 °C en verano y 21 °C en invierno; cada grado por debajo en verano aumenta el consumo de climatización en torno a un 7 %.
Agua caliente, iluminación, cafetera y otros
Un termo eléctrico de 200 litros consume 10,5 kWh cada vez que calienta el depósito completo de 15 °C a 60 °C, lo que en un restaurante supone 10–20 kWh al día según cuántas veces se renueve el agua. La iluminación LED de 150 m² de sala y cocina consume 14–22 kWh al día en 12 horas; con halógenas o fluorescentes antiguos, entre 40 y 60. Una cafetera profesional de dos grupos consume 8–14 kWh al día, la mayor parte manteniendo la caldera caliente.
El agua caliente sanitaria es el consumo que más se subestima en un restaurante con termo eléctrico. Calentar agua con resistencias es la forma más cara de usar electricidad: 200 litros de 15 a 60 °C son 10,5 kWh de energía útil (200 × 4,186 kJ/kg·K × 45 K), y el termo lo hace una o dos veces al día entre lavado de manos, limpieza y prelavado. Un termo con bomba de calor o un sistema solar térmico divide ese consumo por tres o por cuatro.
La iluminación es el bloque más fácil de calcular y de reducir: potencia instalada por horas, sin factor de uso. Un comedor iluminado con LED necesita 8–12 W por m²; con halógenas decorativas, 30–40 W por m². El cambio a LED es la única medida de este artículo cuyo ahorro se puede predecir con exactitud antes de hacerla.
La cafetera profesional consume casi lo mismo en reposo que trabajando, porque la caldera se mantiene a presión y temperatura las 12 horas que está encendida; una máquina de dos grupos de 3–4,5 kW nominales promedia cerca de 1 kW. Su consumo detallado, con los datos de cafetera de uno, dos y tres grupos, está en cuánto gasta de luz una cafetería. El resto (TPV, música, pantallas, router, cargadores) suma 2–6 kWh al día y no merece atención salvo por una cosa: es lo que queda encendido cuando todo lo demás se apaga.
Cómo calcular el coste de un equipo concreto
La fórmula para cualquier equipo es:
kWh al día = potencia nominal (kW) × factor de uso × horas encendido al día
Coste al mes = kWh al día × días de apertura × precio del kWh
Impuestos aplicados como ×1,27 (Impuesto Especial sobre la Electricidad e IVA), igual que en el resto del artículo. Al año, 1.179 € con impuestos.
Ejemplo con una plancha eléctrica de 7 kW que está encendida 5 horas al día, con el termostato activo el 50 % del tiempo, en un restaurante que abre 26 días al mes y paga 0,17 €/kWh sin impuestos: 7 × 0,5 × 5 = 17,5 kWh al día; 17,5 × 26 × 0,17 = 77,35 € al mes sin impuestos, unos 98 € con el Impuesto Especial sobre la Electricidad y el IVA. Si no conoces el factor de uso de un equipo, un medidor de consumo de enchufe (para equipos monofásicos) o una pinza amperimétrica en el cuadro (para trifásicos) lo dan en un día de servicio; cómo hacerlo está en cómo medir el consumo eléctrico de un restaurante.
El paso siguiente es sumar los equipos y compararlo con la factura. Si la suma de la tabla se acerca a los kWh facturados, el consumo está donde debe; si la factura es claramente mayor, hay consumo que no está en tu lista (normalmente frío en mal estado o equipos que no se apagan) o hay conceptos que no son consumo: potencia por periodo, excesos y reactiva. Para lo segundo, lo razonable es valorar la tarifa eléctrica de tu restaurante con una factura delante.
Qué consume un restaurante cerrado
Un restaurante cerrado consume entre el 20 % y el 30 % de un día abierto. En un local medio son 40–80 kWh al día: las cámaras, armarios y botellero (30–70 kWh), la máquina de hielo si sigue produciendo (5–8), el termo si mantiene temperatura (2–4), la cafetera si se deja encendida (8–14) y el standby de hornos, lavavajillas, TPV e iluminación exterior (2–5).
De esa lista, solo el frío tiene que estar encendido. Todo lo demás es consumo evitable en el cierre diario y, sobre todo, en vacaciones: una cafetera que se queda encendida un mes de cierre consume 250–400 kWh, más que la iluminación de todo el local en ese mismo periodo. La forma de comprobar cuánto consume tu restaurante cerrado es mirar la curva horaria del contador entre las 2 y las 6 de la madrugada, cuando solo debería quedar el frío; qué acciones tomar en el cierre está en el artículo de ahorro y cómo leer esa curva en el de medición.
¿Sabes qué parte de tu factura es consumo y qué parte es contrato?
Con una factura reciente separamos lo que pagas por lo que consumen tus equipos de lo que pagas por potencia mal repartida, excesos y reactiva. Estudio gratuito, sin compromiso.
Ver la tarifa de luz para restaurantesPreguntas frecuentes
¿Qué es lo que más luz gasta en un restaurante?+
En el cómputo del día completo, el frío (cámaras, armarios, botellero, máquina de hielo), con 35–80 kWh diarios en un restaurante medio, porque funciona las 24 horas. Durante el servicio, la cocción si la cocina es eléctrica, con 50–90 kWh en dos servicios. Con cocina de gas, el frío es el primero sin discusión.
¿Cuánto consume una cámara frigorífica al mes?+
Una cámara de conservación de 5–15 m³ consume entre 240 y 600 kWh al mes (8–20 kWh al día); una de congelación, entre 450 y 1.200 kWh al mes (15–40 kWh al día). A 0,17 €/kWh sin impuestos son 40–100 € y 75–200 € al mes respectivamente.
¿Cuánto consume un horno industrial eléctrico?+
Un horno mixto de 6–10 bandejas de 6–10 kW consume 15–36 kWh en una jornada de dos servicios, porque el termostato lo mantiene activo el 40–60 % del tiempo. Consumiría 10 kWh por hora solo si trabajara a plena potencia de forma continua, lo que ocurre únicamente durante el precalentamiento.
¿Cuánto consume un lavavajillas industrial por ciclo?+
Entre 0,25 y 0,45 kWh por ciclo en un lavavajillas de cúpula con calderín y cesta de 50×50 cm, casi todo para calentar el agua de aclarado a 85 °C, más 1–1,5 kWh de calentamiento inicial de la cuba. Un lavavasos de 40×40 consume 0,15–0,25 kWh por ciclo.
¿Cuánto consume una campana extractora industrial?+
Entre 11 y 22 kWh al día con un motor de 1,1–2,2 kW a plena velocidad durante 10 horas. Los motores de campanas profesionales van de 0,3 kW en las pequeñas a 3 kW en las de 3–4 metros con extracción a cubierta.
¿Qué cocina eléctrica consume menos: inducción, vitrocerámica o resistencias?+
La inducción, que transfiere al recipiente en torno al 85–90 % de la energía y no consume cuando no hay recipiente encima; la vitrocerámica radiante transfiere el 55–65 % y las resistencias blindadas menos aún, además de mantenerse calientes entre usos.
¿Consume más una cocina eléctrica o una de gas?+
En electricidad, la eléctrica: traslada toda la cocción a la factura de luz. En energía total, la diferencia es menor de lo que parece, porque el gas se quema con menor rendimiento en el recipiente. La comparación correcta es el coste energético total (luz más gas) por servicio, no la factura eléctrica sola.
¿Cuánto consume un restaurante cerrado?+
Entre el 20 % y el 30 % de un día abierto, 40–80 kWh diarios en un local medio. El frío es inevitable; cafetera, termo, máquina de hielo y equipos en standby son evitables.
Fuentes
- Reglamento (UE) 2015/1094 de la Comisión, sobre etiquetado energético de armarios de conservación refrigerados profesionales: clases y consumo anual en kWh.
- Real Decreto 1027/2007, Reglamento de Instalaciones Térmicas en los Edificios (RITE), IT 3.8: condiciones de temperatura en locales de pública concurrencia.
- Fichas técnicas de fabricantes de lavavajillas de cúpula (capacidad de cuba y calderín, litros por ciclo, potencias) para el cálculo del consumo por ciclo.
- IDAE, Guía de ahorro y eficiencia energética en establecimientos hoteleros y de restauración: cargas térmicas y consignas de climatización.




